Características:
La elección de la técnica es parte vital
para la elaboración del trabajo, que adquiere la forma de
una “instalación”. Para su desarrollo me valgo
del principio de la cámara oscura, principio esencial para
la generación de toda imagen fotográfica. Este recurso
despojado, lo invierto, transformándola en una cámara
clara. Convirtiéndose el exterior en una gran cámara
oscura, donde se proyectan imágenes simbólicas de
un universo temporal.
En el interior de la
cámara
clara se aloja una coronilla de flores naturales o
hiervas aromáticas, poleo, etc. (en un principio frescas,
luego se secan estabilizándose,
ver
foto del interior de la cámara) intensamente
iluminadas y en continuo movimiento de rotación. La misma
se encuentra sujeta sobre un pequeño molino de aluminio que
a su vez se afirma a un diminuto rulemán, sosteniéndose
el conjunto por medio de un eje amarrado a la caja. En la parte
inferior de la cámara se halla un foco luminoso (lámpara
halógena 300 w), que posibilita la proyección de la
coronilla sobre la pared, así como también, la rotación
del molino junto con la corona de flores, esto debido al calor desprendido
por la fuente lumínica. El calor generado provoca corrientes
de aire que circulan por las ventilaciones de la caja, brindándole
movimiento al molino.
Frente de la cámara, en la pared, se halla impresa una fotografía
(impresión directa), de una persona posando, la imagen utilizada
es de tamaño natural. Me interesa posicionar a quien se enfrente
con este trabajo, indagar en los mecanismos de la construcción
de la memoria. 1973 se construye desde mi propia memoria superponiéndose
con una memoria colectiva común a todos. Lo proyectado interactúa
con las imágenes del muro en una continua tensión
entre el adentro y el afuera, lo inmediato y lo mediato, el estar
y él dejar de estar.