Traverso
trabajando con los chicos que se entusiasmaron con el proyecto del
artista.
Esta bicicleta recordará a Raquel Rubino, desparecida, maestra
y militante de la JP.
Las paredes de una de las aulas de la escuela toba que funciona
en el complejo "Rosa Ziperovich" de avenida de la Travesía
y Juan B Justo, tiene desde ayer una bicicleta pintada que recuerda
a Raquel Rubino, una joven poeta y militante de la Juventud Peronista
desaparecida durante la ultima dictadura. El nombre de la militante
está íntimamente ligada a ese lugar: el salón
elegido lleva su nombre desde el mes de marzo cuando empezó
a funcionar allí la escuela bilingüe "Cacique Taygoye"
de la comunidad toba, y es además sobrina de Rosita Ziperovich,
cuyo hijo donó el inmueble donde funciona el complejo.
Lola Rubino, hermana de Rosita y madre de Raquel, estuvo entre los
presentes ayer en la escuela donde Fernando Traverso -el artista
que imprimió en las paredes de esta ciudad tantas bicicletas
como desaparecidos se cuentan- eligió esa escuela enterado
de que era la primera que recordaba de esta forma a un desaparecido.
"Fue un acto muy emotivo, junto a los chicos de la tarde, de
jardín de infantes 1º y 2º grado y del 8º
año a quienes les interesó el tema", señaló
Lola a Rosario/12. Los padres de los alumnos miembros de la comunidad
toba, estuvieron de acuerdo y acompañaron la idea del artista
que fue recibida de buen modo por la directora de la escuela Liliana
Pino.
"Les explicamos el tema de la bicicleta y se mostraron muy
entusiasmados, y terminaron dibujando una bici con los nombres de
Lola y de Fernando a quienes les regalaron sus trabajos", recordó
Liliana.
Rubino, madre de la joven desaparecida el 23 de junio de 1976- se
mostró conmovida por "el interés de los más
chicos, y por las preguntas de los más grandes". "Todos
lo siguieron con mucha atención y me hicieron preguntas sobre
lo que había pasado con mi hija", recordó Lola.
La bicicleta dibujada por Traverso tiene el número estimado
de desaparecidos en esta región, unos 350 aunque la cifra
pueda ser aumentada de acuerdo a los documentos actuales.
"Cuando ví la escuela me emocioné mucho porque
he sido maestra toda a mi vida, y porque Raquel se dedicaba a educar
a chicos con muchas necesidades como los de la escuela toba",
señalo Lola.
De igual modo la mujer destacó la tarea emprendida por las
maestras de esta escuela con este tema. En verdad el interés
de toda la escuela por mantener viva la memoria quedo demostrado
en el lugar donde fue pintada la segunda bicicleta: en el patio,
detrás del mástil "para que cada mañana
cuando izemos la bandera todos no acordemos de quienes ya no están",
resumió contundente Liliana Pino, que permitió además
que Fernando Traverso plasmara su bicicleta en un lienzo blanco
que será usado de ahora en más por la escuela como
bandera.
Pero para Lola uno de los mayores orgullos es que se recuerde a
Raquel como lo que era "una militante de 21 años de
la Juventud Peronista que además estudiaba arquitectura y
trabajaba en una villa que estaba sobre la Panamericana a la altura
de Vicente López. A ese lugar la volvieron a llevar por la
fuerza sus asesinos al día siguiente que la detuvieron, supongo
para que delate a quienes estaban con ella. Pero nadie de esa villa
cayó detenido después de ese operativo y eso quiere
decir que Raquel no se quebró, no habló ni delató
a ninguno de sus compañeros" recita con un mezcla de
orgullo y desconsuelo Lola que confiesa que espera que "la
hayan matado rápido, para evitarle cualquier sufrimiento".
"Raquel era muy rebelde y sólo espero que no haya sufrido",
confió su madre.
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